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La cuarentena del coronavirus nos obliga a estar en casa. Nuestro hogar se ha convertido ahora en el único espacio en el que pasamos el día y la noche, un espacio en el que se trabaja, se come, se descansa, se cuida de los niños y mayores, se hace ejercicio... se vive. Por eso, es importante que en él reine la armonía y no basta con mantener el orden. Los expertos recomiendan el Feng Shui (Feng significa viento y shui, agua), la antigua disciplina China que se considera el arte de armonizar el ambiente para favorecer el propio bienestar. Se puso de moda hace década pero ahora, dadas las circunstancias, vuelve con fuerza.

Laura Gärna
, interiorista y arquitecta, te da una serie de sencillos consejos para lograr esa armonía necesaria durante el confinamiento. Y lo hace recorriendo cada habitación. "Para zonas más sociales dentro de la vivienda, como el salón, el color indicado es el azul, ya que crea una atmósfera relajante y favorece el diálogo. También podemos utilizar colores como el mostaza, naranja o rojo, que estimulan la energía positiva y levantan el ánimo", dice. 

La luz es importantísima. "Nuestra mente está programada por miles de años de nuestra historia para recibir distintos tipos de luz a lo largo del día, más blanca e intensa de día, cálida por la tarde que correspondería a la luz de la puesta de sol y muy cálida e indirecta por la noche, que era la luz del fuego y de las velas de la antigüedad. A esto le llamamos 'Iluminacion circadiana'.

"Lo que recomendamos es modificar la iluminación a lo largo del día, aprovechar toda la luz natural que sea posible a través de las ventanas y por la tarde, luz indirecta a través de luz indirecta de lámparas auxiliares... Si tenemos que trabajar por la tarde y noche lo mejor es tener una lámpara que ilumine directamente el plano de la mesa, tipo fleco o similar, pero la iluminación general de la estancia debe ser acorde a la iluminación circadiana que hemos comentado. Si utilizamos focos de techo o halogenos todo el día, nos puede dar problemas de visión o incluso dolor de cabeza", revela.

En situaciones normales los niños comen en el colegio o en las guarderías, o con los abuelos, y los padres, por lo general, lo hacen en los lugares de trabajo. Pero ahora la cocina cobra especial importancia ya que se la cuarenta nos obliga a desayunar, almorzar y cenar en nuestra casa. Este lugar fue, durante años, el epicentro de la vida familiar y ahora recobra su función y su poder de convocatoria. "El color ideal para la cocina es el amarillo o mostaza, es el color del sol y nos aportará mucha energía. Además, según la filosofía feng shui, es favorecedor de una buena digestión", dice la interiorista.

"La palabra hogar viene del latín focaris (de fuego). El centro de la casa siempre fue la cocina. La vida se hacía alrededor de donde se cocinaba, en los últimos años cada vez se cocinaba menos y las casas cada vez se usaban menos, casi toda la vida se hacía en la calle y casi solo se iba a casa a dormir. Una de las cosas bonitas que nos está viniendo con esta terrible pandemia es que todos estamos empezando o volviendo a cocinar, estoy segura de que esta experiencia nos va a transformar a todos para bien, nos vamos a acostumbrar todos a disfrutar de nuestros hogares, y de nuestras familias en las cosas sencillas, cocinar, jugar, leer, descansar, pasar tiempo en familia en casa, que es un gran regalo".

Las autoridades sanitarias no se cansan de repetir que es fundamental que nos lavemos las manos varias veces al día con jabón para evitar los contagios de coronavirus y entramos en el baño muchas más veces que antes. "Es esta estancia se utilizan preferentemente los fríos, como el azul, turquesa y verde claro. Son refrescantes y relajantes porque recuerdan al agua. Si en el aseo el ambiente resulta un poco triste, se puede crear contraste con tonalidades más vivas en los objetos de decoración".

Trabajar desde casa no es tan fácil como parece, sobre todo para las personas que lo hacen por primera vez.
Los expertos en moda ya nos han dado sus consejos para cuidar la imagen y la salud y Laura Gärna se centra ahora en el espacio. "Para trabajar o estudiar es aconsejable elegir tonos beige combinados con verdes y azules claros que inducen a una atmósfera placentera".

Uno de los problemas de la vida en las grandes cuidades es el espacio. Los metros cuadrados son un lujo para muchas personas, ya vivan en solitario o en familia. Pero hay trucos para hacer que nuestras cuatro paredes no nos agobien. "Los grandes espejos aportan un flujo de energía positiva, hay que tenerlo en cuenta. Siempre que no se sitúen en los dormitorios, y especialmente a los pies de la cama".





Es fundamental delimitar los espacios y no hacer de todo en el mismo sitio. Es decir, escoger , dentro de lo posible, distintos lugares para hacer cosas difrentes: no trabajar ni comer en la cama, no estudiar en la cocina, no dormir en el salón. Cada habitación o rincón tiene que tener su función.

El dormitorio es para mucha gente un espacio vital, un lugar en el que resguardarse, relajarse, cobijarse. Aquí empezamos el día y aquí lo terminamos. "Los tonos relajantes como el azul y el verde son los ideales para favorecer el sueño. También se pueden usar colores menos fríos, como el rosa o tonos tierra y maquillaje. La mejor ubicación de la cama será aquella en la que situamos el cabecero en la pared, con los pies no alineados con la puerta, pero podemos ver la puerta y la ventana. "El cabecero de la cama orientado al norte para mejorar la energía vital y la salud. Debemos evitar siempre estampados y colores estridentes en los textiles y elementos de decoración, escogiendo en cambio, colores lisos y cálidos que aportan orden y armonía.

En las zonas destinadas al descanso debemos mantener alejados, dentro de lo posible, aparatos electrónicos, ya que provocan nerviosismo".¿Y las plantas? "No es aconsejable, según la filosofía Feng Shui, poner plantas dado que produce un exceso de energía dentro de las habitaciones. "Pero sí es aconsejable ponerlas en zonas sociales como el salón o el living. Y en los dormitorios no se recomienda poner espejos, ya que provocan un efecto multiplicador de nuestro movimiento y nuestra imagen. Y, sobre todo, ningún espejo frente a la cama", añade. 



La moda apuesta ahora por la ropa de segunda mano y el reciclaje. Una tendencia que se traslada ahora a la decoración.
"¡Sin duda! Lo más bonito en decoración a mi gusto es la mezcla entre piezas nuevas y piezas antiguas, nuevas o recicladas, alguna pieza de familia, de nuestros padres o abuelos. También son maravillosos los mercadillos como el rastro de Madrid o Las pulgas en París... Y en online tenemos fórmulas maravillosas como Wallapop en las que podemos encontrar piezas de segunda mano espectaculares a precios imbatibles. Además de la belleza estética, esta práctica es lo más ecológico y sostenible que hay, darle una nueva vida a muebles que de otra manera, acabarían en la basura".

Uno de los consejos que no pueden faltar es que hay que evitar acumular cosas. Es mejor abrazar el 'menos es más'. "Hay que tener en casa los menos elementos posibles, piezas que realmente nos gusten, nos sean útiles y nos hagan felices. Y ordenar, limpiar, aprovechar este tiempo para deshacernos de cosas que acumulamos hace años sin sentido y no nos aportan nada. Cosas que generan ruído visual y son un desastre energético y decorativo. Cuando ordenas te sientes renovado, realmente es muy recomendable y ahora es un momento ideal para hacerlo. Poco a poco, cada día un cajón o una balda de la estantería. Tener sólo lo necesario y así dejar espacio para cosas buenas y bonitas que estén por llegar a nuestra vida". Son sencillos consejos, trucos y recomendaciones que no requieren un enorme esfuerzo mental, físico o económico.


Fuente: rtve.es | Corazón y Tendencias